Budapest, la capital de Hungría en 10 imágenes

La ciudad más poblada de Europa central-oriental no es una sino tres, tres poblaciones divididas por el Danubio (Buda y Óbuda en el oeste, Pest en el este) en las que aburrirse resulta imposible con independencia de que tu presupuesto sea limitado o escandalosamente abundante. Más de un millón setecientas mil personas conviven en la capital de Hungría, una urbe con 525 kilómetros cuadrados para vivir, pasear y, sobre todo, disfrutar. Tras más de una semana durmiendo en este enclave de fundación celta que fue capital romana de Panonia Infierior, creo que no exageran ni un ápice los que dicen que Budapest es una de las ciudades más hermosas del viejo continente.

El Parlamento de Budapest visto desde el Puente de la Isla Margarita (Hungría)

Quizá el puente de las cadenas sea el más famoso de Budapest. Innegable es que buenas vistas tiene. Pero el paso que comunica la ciudad con Isla Margarita no le tiene nada que enviar, al menos en lo que a panorámica se refiere. Al llegar la noche la rivera del Danubio se ve preciosa desde uno y otro. He aquí una muestra tomada desde el segundo: corona de piedra para un parlamento de verdad.

Playa a la orilla del Danubio (Budapest, Hungría)

El Danubio sirvió una vez para diferenciar lo que era territorio bárbaro de lo que constituía Imperio Romano, igual que el Rin y otros ríos europeos. En la actualidad, después del Volga el Duna que dirían los húngaros es el río más largo de la Unión Europea con una extensión de casi 3.000 kilómetros (2.888 para ser exactos). ¡Ahí es nada! Este río se puede contemplar, navegar y nadar. Al menos un poco y siempre en los lugares habilitados para ello como es el caso de estas playas. Ahora, llévate un buen antimosquitos (Relec y subiendo) o volverás del pedregal como un colador.

Reloj enorme de mitad de Budapest (Hungría)

En esta capital europea, con en casi todas, el tiempo es oro. Quizá por eso no es difícil encontrar un reloj casi tan alto como la luna en mitad de una amplísima plaza. Si hay algo que caracteriza Budapest es la grandeza de sus calles y edificios, ya estén cuidados o no. Aquí todo es enorme, tan enorme que a veces resulta excesivo, llamativo y, como digo, característicos. Si tuviera que definir la ciudad de forma comparativa diría que es algo así como un cruce entre la parte majestuosa de Londres y la decadente de Lisboa, salvando las distancias con ambas dos.

Vista exeterior del Balneario Széchneyi (Budapest, Hungría)

Imperdible, eso es lo que me parece la visita al Balneario Széchenyi. En mi opinión uno puede dejar de entrar al Parlamento, no sacar la foto a los zapatos de los judíos, o no dar un paseo por la Isla Margarita pero bajo ningún concepto debería dejar de venir a uno de los balnearios más famosos de Budapest. Piscinas de agua medicinal al aire libre y encerradas, abiertas todos los días del año. ¿Quién podría resistirse (sabiendo que entrar no cuesta más de 15 euros)?

Partida de ajedrez en el Balneario Széchneyi (Budapest, Hungría)

Si no te gustan las piscinas, en el Széchneyi puedes echar un ajedrez a remojo. Solo tienes que pedir las fichas, buscar asiento y esperar a tu contrincante. Es una tradición harto húngara y de lo más relajante, además de un reto para los sentidos. Piensa bien tus movimientos, si tardas demasiado en ganar acabarás arrugado como una pasa.

Libros en húngaro en un mercadillo de Budapest (Hungría)

Sobre los libros que venden en Budapest tengo una muy buena noticia y otra muy mala. La buena es que, como en buena parte de Europa, en la capital de Hungría puedes encontrar tomos a muy buen precio, tanto de primera como de segunda majo. La mala es que generalmente están en húngaro, un idioma que no parece muy fácil a la vista de sus palabros. ¡Qué pena!

Pintada en una carretera de Budapest (Hungría)

A falta de pintadas en la pared bueno es mirar al suelo. Este graffiti de la DGT húngara deja poco lugar a la imaginación. A los mayores les toca cuidar de los peques, que no vayan solos por la carretera, especialmente si está en obras como era el caso.

Estatua de la Libertad en el Monte Gellert (Budapest, Hungría)

¿Sabías que en Budapest tienen su propia estatua de la libertad? Como te lo cuento. Se trata de una talla de bronce de 14 metros que corona el monte Gellert, una colina de 235 metros de altura desde la que se ven unos preciosos atardeceres y unos amaneceres aún mejores pues, a primera hora del día, no suele haber ningún turista. Tendrás Budapest a tus pies para ti solo si te despiertas lo suficientemente pronto para subir aquí a ver salir el sol. Merece mucho la pena el madrugón.

Pentagrama en el Instant, un bar de ruina de Budapest (Hungría)

Bares de ruina. Qué buenísima idea que ojalá se extienda pronto por otras ciudades del viejo continente. El concepto es fácil: hay un edificio abandonado hecho un desastre, el Ayuntamiento lo alquila por dos duros a un hostelero, el hostelero monta un garito y medio restaura la instalación por dentro llenándola de obras de arte y cosas curiosas, buena música y comida baratita. Y casi siempre con un patio para en verano poder beber cerveza al aire libre. Instituciones, empresarios y consumidores, todos ganan. Lo que ves aquí es un pentagrama del Instant, uno de estos locales, pero hay muchos más.

Si, esta soy yo en Budapest (Hungría)

Y si no te gustan los bares de ruina, los balnearios, los libros, los relojes enormes, los ríos casi ingobernables, los puentes con cadenas o sin ellas, las pintadas en el suelo ni las partidas de ajedrez, márchate con la música a otra parte como hice yo en un Training Course del programa Youth in Action, una interesante y muy económica forma de acercarse a una ciudad que, por cierto, me encantó.

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Mis mapas de Budapest, por María García

8 comentarios en “Budapest, la capital de Hungría en 10 imágenes

    1. El balenario Széchenyi es el paraíso hecho piscinas. ¡Y eso que aquí no hay ninguna foto de los interiores! Una pasada. Si vas a Budapest no te lo pierdas. Es de los balnearios más caros (15 euros aproximadamente) pero aún así me sigue pareciendo superbarato para lo que es. No hay excusa para no visitarlo 😉

  1. Después de leer tu post, creo que tengo que volver a Budapest y darle una nueva oportunidad! Esperaba tanto de la ciudad, que me decepcionó. A lo mejor la culpa fue del frío horroso y mis 39 grados de fiebre. 🙂

    1. Hombre Mauxi, igual no la viste en las mejores condiciones… Pero también puede ser que a ti no te gustará, no pasa nada. A cada uno nos interesan unas cosas. A mi me encantó, ¿qué más puedo decir? Solo que si vuelves espero que tu visita sea mucho mejor. Un abrazo viajero

  2. Pingback: Mis Mapas de Budapest - Callejeando por el mundo