¿Qué es eso del Couchsufing?

Seguro que has oído hablar de Couchsurfing pero, si has llegado hasta aquí, es porque probablemente nunca lo has utilizado. Puede que no te haya surgido la oportunidad, que te haya dado miedo, o que no tengas claro qué es exactamente. Si es así sigue leyendo, este artículo está escrito pensando en ti.

Así es un perfil de Couchsurfing

Couchsurfing no es una forma de conseguir alojamiento gratis. Osea, lo es porque no hay que pagar nada por el alojamiento, pero va mucho más allá del mero hecho de ‘alojarse’. Cuando uno hace couchsurfing está buscando -además de ahorrarse un dinero- conocer otras personas y acercarse a la cultura del lugar que visita desde una perspectiva más o menos local. Esto no quiere decir que si somos couchsurfers-huéspedes vamos a llegar a una casa y nuestro anfitrión va a ser nuestro nuevo mejor amigo. Esto significa que estamos abiertos a conocer a la persona o personas que nos acogen, igual que ella está dispuesta a conocernos a nosotros (¡nos abre las puertas de su casa sin conocernos!).

Cada estancia de couchsurfing es diferente. No hay dos estancias iguales y estas dependen totalmente de huésped y anfitrión, de cómo decidan convivir. La personalidad de cada uno, el ritmo de vida, el nivel económico y el idioma son factores que influyen en esta convivencia. No hay normas más allá del no cobrar y del sentido común que, en el caso del huésped, debería indicarle molestar lo menos posible, amoldarse al máximo y, normalmente aunque no es obligatorio, tener un detalle con su anfitrión (hay quien lleva un regalín o, mucho más habitual, hay quien invita a una caña o a cenar).

Puedes estar seguro casi al 100 por cien de que tu anfitrión es una persona abierta, con ganas de conocer gente nueva y compartir parte de su tiempo con ella. Si tú quieres, muchas veces los anfitriones te hacen un tour por la ciudad, te llevan de excursión, o te invitan a acompañarles a un evento (un concierto en un bar, una fiesta de pueblo, un mercado…). Otras pueden enseñarte cosas de su cultura (palabras en su idioma, a cocinar un plato típico, etc.), o incluso te mezclan con su familia y amigos. Esa es una de las razones principales por las que uno decide hacer couchsurfing: aumentar sus posibilidades de relacionarse con el entorno.

Couchsurfing

No obstante, la relación entre huésped y anfitrión viene marcada por su personalidad, ritmo de vida, nivel económico e idioma. La personalidad no debería preocuparte, se supone que si estáis en esta red ambos sois personas abiertas. El nivel económico tampoco, te estás quedando en su casa, sabe que rico no eres, no te va a llevar a cenar al Ritz. El idioma bueno, para aceptaros habréis tenido que hablar en algún idioma… Y los humanos siempre encontramos una forma de comunicarnos. Ahora, el ritmo de vida es el factor limitante.

ADAPTARSE AL ANFITRIÓN

Como buen huesped, te adaptarás al ritmo de vida de tu anfitrión. Quizá tenga que ir a trabajar, cuidar de los niños, dar clases de acordeón. Probablemente no esté disponible para ti 24 horas al día (¡faltaría más!). ¿Qué pasa con ese tiempo que no está? ¿Acaso va a dejarle las llaves de su casa a un completo desconocido? Pues puede que si, o puede que no.

Hay personas que no dudarán en dejarte las llaves de su casa para que entres y salgas a tu antojo. Otras quizá no lo hagan pero te dirán sus horarios para cuando quieras volver (pero probablemente te dejen solo en su casa si, por ejemplo, tienen que irse a trabajar a las 8:00 horas. Nunca oí de nadie que lo echaran temprano). Dan por hecho que eres buena gente, que no vas a robarles. ¿Por qué harías una cosa así? Por lo general, los anfitriones suelen ser gente maja. Tan maja como los huéspedes.

Eso sí, por muy majos que sean no pienses que puedes hacer lo que te de la gana, no estás en un hotel. Estás en casa de alguien, una casa con las normas de su dueño. Olvídate de tener libertad al cien por cien a no ser que así lo acuerdes con tu anfitrión (hay gente que te da las llaves de su casa y no la vuelves a ver, hay gente para todo). Si visitas un lugar para salir de fiesta con otros amigos, quieres hacer unas cosas muy determinadas fuera de horarios ‘normales’, o no te apetece dar explicaciones a nadie es mejor que te busques un hostel baratito en Hostelworld o Hostelbookers. Al menos eso me parece a mi.

Couchsurfing review

Nunca jamás oí de nadie a la que le haya robado un anfitrión o un huésped. Al contrario. Todas las experiencias que he tenido o han llegado hasta mis oídos son buenas. Basta registrarse en la web para leer las opiniones que huéspedes y anfitriones intercambian después. Porque esa es otra, la página de Couchsurfing permite dar tu opinión públicamente sobre la persona con la que has compartido tu tiempo. Si tu huésped o tu anfitrión ha sido un idiota puedes dejarlo reflejado en su perfil sin que él o ella pueda borrarlo. Fíjate bien en un perfiles antes de aceptarlo como huesped o hacer una solicitud de quiero quedarme (que siempre podrías anular).

Pero no suele ocurrir eso. Lo ‘normal’ es que tu anfitrión o anfitriones te enseñen cómo hacen ellos las cosas y te inviten a participar. Lo ‘normal’ es que cuando llegues a un sitio te encuentres una pareja deseando escuchar tus historias de viaje o contarte las suyas (en esta red hay mucha gente que, o bien ha viajado mucho, o le gusta mucho viajar), unos colegas que tengan ganas de enseñarte su zona, o una familia con la que te sientes a la mesa cada noche y te acose a preguntas (en plan bien). Cuando en las casas hay niños estos suelen tener siempre mucho interés en los viajeros, de hecho, hay gente que está metida en esto para que sus hijos vean y conozcan otras realidades a través de otras personas.

ESTADO: NO ACEPTO HUÉSPEDES

Registrarte en Couchsurfing (algo que recomiendo que hagas si quieres entender bien el funcionamiento de la web) no te cuesta nada ni te obliga a nada. Crear un perfil en esta web no significa que pongas el sofá de tu casa a disponibilidad de cualquiera. Hay cuatro estados posibles: acepto huéspedes (accepting guest), quizá acepto huéspedes (maybe accepting guest), no acepto huéspedes (not accepting guest), e interesado en conocer gente (want to meet up). Puedes elegir el estado que quieras e ir cambiándolo según te parezca, pero ningún estado te obliga a nada, ni si quiera acepto huéspedes. Tú decides a quién metes en tu casa y, como tus huéspedes tendrán que mandarte una solicitud, podrás aceptarlos o no. Tan fácil como eso.

Si te apetece tener visitas pon acepto huéspedes (te llegarán más solicitudes). Si tus horarios y tiempos te lo permiten solo a ratos pon quizá acepto huéspedes (te llegarán menos solicitudes en principio). Si no tienes ganas de meter a nadie en casa y lo que te interesa es que te hospeden a ti cuando vayas por ahí, deja no acepto huéspedes. Esto último es algo totalmente lícito, lo hace mucha gente y a nadie le parece mal. De hecho, muchas personas no quieren tener gente en casa porque no tiene tiempo ni espacio para atenderla adecuadamente, no porque sean unos cara dura ni mucho menos.

Couchsurfing host profile

Quedará claro desde el principio el dónde alojas a la gente o dónde te alojarán a ti y a tus compañeros de viaje, pues esto no es solo para viajeros solitarios, parejas, amigos y hasta familias pueden hacer couchsurfing como huéspedes siempre que a los anfitriones les parezca bien. El perfil de cada couchsurfer tiene un apartado que se llama my home (mi hogar). En esta parte uno explica cómo es su casa, dónde dormirá el huésped o huéspedes (en un cuarto, en el sofá, en la cocina, en el bacón, en el jardín, etc.) y cómo vive o cuáles son sus normas (si fuma o no, si tiene animales, si es vegano… Lo que sea). Lee un perfil atentamente antes de aceptar o quedarte en casa de nadie prestando especial atención a cómo es su casa (en el caso de que seas huéspedes) y a las opiniones que de él hayan dejado otros viajeros.

También es importante el apartado personalidad. A veces puedes quedarte en casa de personas con tus mismas aficiones y/o intereses y compartirlas. ¿No sería fantástico llegar a un sitio nuevo en el que no tienes amigos y poder ir con alguien a bucear? Ese tipo de cosas pasan en couchsurfing muy a menudo. Igualmente, en gente que hace viajes largos y flexibles he visto como iban a una ciudad para dos días y acababan quedándose siete porque la familia que les alojaba les caía tan bien y viceversa que nadie quería marcharse. Al final todos se despidieron con lágrimas en los ojos. Esas cosas pasan y son preciosas, irrepetibles, únicas y gratis. De eso va esta movida.

ESTADO: CONOCER GENTE

¿Y el estado interesado en conocer gente? ¿Eso es para ligar o qué es? Esa es la segunda parte de Couchsurfing. A veces no podemos alojar a gente en casa (quizá porque vivimos con otras personas, porque nuestro piso es muy pequeño, porque estamos ocupados la mayor parte del día, o porque no nos da la gana y punto), pero nos gustaría poder disfrutar la parte cultural. Por ejemplo, quedar con algún guiri y enseñarle nuestra ciudad, practicar un idioma que estamos aprendiendo con una persona nativa o, sencillamente, conocer gente nueva. Cambiar un poco que nunca viene mal y para esto también vale esta plataforma.

La página pone en contacto a personas que van a coincidir en un mismo área para que puedan hacer cosas. Estas ‘cosas’ pueden ser visitas turísticas, tomar cañas, practicar idiomas o ir de fiesta, al circo o al teatro. Se rumorea que hay quien liga también por aquí. Pero oye, ¿quién sabe? Si así la gente es feliz pues mira que bien (ni muchísimo menos vayas a un sitio pensando que has ligado porque alguien te acepte una solicitud de quedar o de alojamiento). Si te creas un perfil en Couchsurfing verás una sección llamada What’s happening near nombre de tu ciudad (qué está pasando cerca de tu ciudad) con todos los eventos públicos que organicen otros CS (CS quiere decir couchsurfers) de tu área. Eres libre de acudir a ellos u organizar los tuyos propios para invitar a otros.

MI EXERIENCIA CON COUCHSURFING

Yo siempre he pasado bastante del couchsurfing por una razón: cuando viajo necesito independencia máxima porque estoy trabajando. Además, con frecuencia tengo amigos en los destinos que visito con lo cual o me quedo en su casa, o sé que voy a quedar con ellos y no me parece bien meterme en casa de una persona y perder mi libertad, aunque sea parcialmente. También reconozco que cuando he ido sola por ahí me ha dado respeto alojarme en casa de un extraño (que fijo que era más seguro y salubre que muchos de los tugurios en los que me he metido), aunque tengo muchos amigos y amigas que hacen couchsurfing solos y les va divinamente. Algunos hasta se han dado la vuelta al mundo de sofá en sofá, así que fíjate lo bien que les va.

Couchsurfing profile

Lo que si he tenido es gente en casa. Nunca olvidaré a mi primera huésped. Se llamaba Eva, era alemana y andaba recorriendo el norte de España antes de volverse a su país. Las dos teníamos veintipocos. Yo acababa de registrarme en la página (precisamente para ver de qué iba esto y, en realidad, era The Hospitality Club, que funciona exactamente igual pero es más cutre y ahora no está tan de moda) y a las pocas horas me mandó un mensaje. Lo hablé con mis compañeros de piso y, como a los tres nos pareció bien, le dije que podía venir, que teníamos un sofá para ella.

Cuando llegó Eva nos enseñamos la documentación para demostrar que ella era Eva y yo Cristina. Me acuerdo que fuimos a dar un paseo y que cogimos mi coche para ir al faro de Cabo Mayor y a la Virgen del Mar (dos sitios a los que ella no hubiera podido llegar tan fácil en transporte público). Por la noche, Eva, mi compi de piso y yo fuimos a tomar una caña. Una cosa llevó a la otra y de una caña pasamos a un botellín y, para cuando nos quisimos dar cuenta habíamos cerrado el Indian y se estaba haciendo de día.

Eva se fue de Santander habiendo comido las mejores rabas de la ciudad, tras haber cantado con tunos, y ligado con uno de mis amigos (que se marchó a hurtadillas del salón de mi casa a primera hora de la mañana, qué gracioso). Todos lo pasamos muy bien. Ella marchó encantada y nosotras quedamos encantadas también. Nos dijo que cuando quisiésemos teníamos casa en Bremen.

Esto es Couchsurfing, ni más ni menos. Ya ves que no hay nada raro. Es más, ¿no te suena genial? Yo lo tengo claro, si tuviera tiempo aceptaría gente mucho más a menudo. Y no puedo morir sin ser yo misma huésped, eso también lo tengo que probar, porque seguro la perspectiva es muy diferente. Te recomiendo a ti que hagas lo mismo. Seguro que de la experiencia sacas una buena historia que contar. Si te animas puedes buscar húespedes o anfitriones a través de mi guía para utilizar Couchsurfing (paso por paso) (disponible el 24/12/2014).

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