Como sacar el PADI Open Water Diver y no morir en el intento

Yo nunca fui una entusiasta del agua, mucho menos del buceo, especialmente después de asistir a una charla en la universidad en la que un arqueólogo submarino exlicó que si subes rápido de una inmersión los pulmones se te pueden plegar hasta la muerte. Ante semejante idea lejos de sentir curiosidad por lo que pasa debajo del mar experimenté un pánico absoluto que me acompañó durante años. ¿Bucear, yo? No, gracias.

Aprendiendo a bucear en el Watercolour Dive Centre. Sliema (Malta)

El caso es que con el paso del tiempo y cada vez de manera más frecuente, la gente de mi alrededor empezó a sacarse el PADI Open Water Diver. Tener este certificado significa que, vayas donde vayas, podrás sumergirte con bombona bajo supervisión de un monitor. Así que después de horas de escuchar aventuras submarinas y tras realizar una bautismo de buceo en el Cantábrico, a mi también comenzó a picarme el gusanillo y de esta manera acabé decidiendo que yo también quería ser una pequeña padiwuan.

Para empezar tuve que estudiar. Las lecciones teóricas del PADI Open Water Diver son extensas. Te explican todo lo que tienes que saber para bucear en modo principiante. De hecho, intentan enseñarte bastante más de lo que necesitas para estar debajo del agua, lo cual me hizo pensar en lo bien regulada que está esta actividad porque sin el título -esto es, sin unos conocimientos minimos demotrados- no puedes usar las bombonas, aunque tengas dinero para pagarlas (al menos en teoría), lo que te garantiza que tu compañero (siempre se bucea en pareja), lo conozcas o no, sabrá qué está haciendo y cómo reaccionar ante cualquier posible imprevisto. También me pusieron un poco la cabeza como un bombo, no te voy a engañar, demasiada información en muy poco tiempo, especialmente hecha fuera de contexto.

Aprendiendo a bucear en el Watercolour Dive Centre. Sliema (Malta)

El contexto te lo otorgan las sesiones prácticas. Una vez que llegas al agua muchas cosas de la parte teórica empiezan a cobrar sentido. Para obtener el título tienes que hacer cuatro inmersiones en el mar de unos 30 minutos, así como pasar unas pruebas entre las que se incluye nadar 200 metros o 300 metros con máscara, tubo y aletas sin límite de tiempo. No hace falta ser Michael Phelps, solo saber nadar un poco. Es muy sencillo.

Para mi, el ejercicio más temido era quitarme la máscara debajo del agua y volvérmela a poner echando aire por la nariz para limpiarla hasta volver a ver (puedes ver este ejercicio en el video que hay al acabar el párrafo). Decir que me daba pánico quitarme las gafas en el agua a nueve metros de profundidad es decir poco, pero al final lo conseguí y entonces pensé qué tontería, ¿no? Así es el ser humano.

Pero la cosa va por pasos. No llegas con tu teoría recién aprobada, te tiran al mar y te dicen ¡quítate las gafas! De hecho, primero has de pasar por el tanque de aguas confinadas (vamos, una piscina) que en el caso del Watercolurs Dive Centre de Sliema, la escuela maltesa donde yo saqué el título, mola un montón porque es de agua de mar y está construido en el mismo Mediterráneo. En cinco minutos puedes pasar de la piscina al mar y viceversa si es necesario. ¡Tiene hasta pececillos! Ver pececillos motiva un montón, al menos a mi. En el tanque de aguas confinadas podrás practicar tus ejercicios tantas veces como quieras, algo muy tranquilizador si uno tiene lo que viene siendo un poco de miedo (como en su día fue mi caso).

Una vez aprendes cómo respirar con bombona (¡lo más importante de todo!) estás listo para empezar a practicar en el mar. Yo, que no soy especialmente habilidosa para los deportes, pude hacerlo desde la sesión uno. Lo de respirar con bombona (es un poco raro morder un plástico que te suministra aire pero te acostumbras, como todo, solo procura que tu regulador sea de tu tamaño o tu boca acabará pareciendo un buzón de correos), y lo de meterme en el mar.

Yo aprendiendo a bucear en el Watercolour Dive Centre. Sliema (Malta)

EXPERIENCIA BAJO EL AGUA

¿La sensación? Buena. Buenísima. En mi caso al principio me sentía un poco pato mareao y no me movía ni de lejos con la agilidad que me hubiese gustado, pero creo que es normal teniendo en cuenta que me encontraba en un medio absolutamente hostil como es el agua. Pero ahí está la gracia: de repente te ves capaz de sobrevivir en un ambiente extraño lleno de organismos que son ajenos a la tierra que tu pisas. Estás entre peces, ¡cuántos peces! Para mi fue sumamente emocionante. Hermoso. Nuevo.

Mis cuatro inmersiones fueron en el mismo lugar, alrededor de mi escuela que por suerte estaba situada junto a un pequeño cañón.  Otra  vez minipunto para el Watercolour Dive Centre. Había mucha vegetación (bajo el agua hasta las algas son un flipe) y bancos de peces que pasaban a mi lado sin importarles mi existencia. ¡Ni se inmutaban! De hecho, el último día hasta vimos un pulpo.

No obstante, tengo que confesar –aunque si seguiste mi experiencia en directo en mi cuaderno de bitácora ya lo pudiste leer– que hubo momentos en el que maldije el día en el que me animé a sacar el PADI Open Water Diver. Yo no soy ninguna superatleta, no me entusiasma el agua en absoluto (está muy fría, ¡y me moja!) y tenía mil miedos. Al principio pensaba que en cualquier momento se me encogerían los pulmones y, sobre todo, que podrían estallarme los oídos (o un ojo, o el corazón… Yo siempre positiva).

Cuando salía del agua era casi peor. Si me dolía la cabeza pensaba que igual tenía demasiado nitrógeno en sangre (algo que es casi imposible sino imposible del todo a la profundidad que yo bajé) y que iba a morir. Sobre todo los dos primeros días pensé que no sería capaz y se me pasaron por la mente toda clase de tragedias, la mayoría de ellas sin fundamento alguno.

Pero lo hice y recuerdo que antes de marchar le pregunté a Patrick, mi instructor, si cuando me vio pensó que lo superaría. “Claro que sí Cristina, solo entre un 3 y un 4 por ciento de personas no lo hace”, me contestó. Si yo que soy un poco torpe y un tanto paranoica pude, ¡seguro que tú también! Así que mucho ánimo y al lío, que el buceo es una cosa que merece mucho la pena.

la foto6:-)

DÓNDE SACAR EL PADI OPEN WATER DIVER

Muchos son los centros que imparten este curso a lo largo y ancho del mundo. Dicen que en Asia se encuentran las escuelas más baratas, pero yo vi la oportunidad perfecta mucho más cerca de casa, en Malta. Esta isla Mediterránea y probablemente el resto de sus vecinas es ideal para sumergirse en cualquier época del año, incluso en invierno, de lo que puedo dar cuenta porque yo hice mis prácticas en enero. En el caso concreto de Malta, las actividades acuáticas son deporte en alza con lo cual las empresas que ofrecen este servicio son muchas y sus precios resultan bastante competitivos (o al menos a mi me lo parecieron).

Encontré un  listado con más de 40 escuelas de buceo en la web oficial de turismo de Malta y, tras escribir a las que me pillaban cerca de Valletta, escogí el Watercolours Dive Centre. ¿Por qué? Porque fueron quienes me lo pusieron más fácil. No solo me hicieron un horario personalizado de inmersiones adaptado a mis tiempos (solo iba a estar una semana en la isla), además me dieron la opción de sacar la parte teórica por Internet y en castellano, de manera que, una vez sobre el terreno, solo tuve que dedicarme a aprender a sobrevivir bajo el mar. Luego resultó que eran más majos que las pesetas, que sus instalaciones eran supercómodas, que sacaban fotos durante las inmersiones, y que además de inglés y maltés hablaban italiano, pero eso fue pura suerte. Muy buena suerte.

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13 comentarios en “Como sacar el PADI Open Water Diver y no morir en el intento

  1. Después de leer el post me has animado un poco más pero tuve una experiencia un poco negativa. Cuándo estuvimos en Tailandia teníamos poco tiempo para hacer un curso de 4 días así que nos ofrecieron un curso intensivo de dos días, el primer día me explicaron la teoría muy rápido y yo me agobié desde el principio, ya que al día siguiente iba a estar a 18 metros bajo el agua. Ya estaba muy nerviosa en la piscina y en el último momento decidí no hacerlo. Mi compañero sí que lo hizo ya que para antes lo había hecho y yo me quedé en la playa. Sobra decir que después me dio mucha envidia. Espero aprovechar la próxima oportunidad.

    1. Te entiendo perfectamente Gloria. Si a mi el día de mi bautismo me hubieran dicho ‘mañana bajamos a 18 metros’ me hubiera agobiado un montón. Hubiera dicho que Rita baja a 18 metros. En su momento, no lo pasé especialmente bien sacando el Open Water en Malta, y eso que el sitio era muy bonito y los profes que tuve un amor. , el hecho de tener que quitarme las gafas debajo del agua me agobiaba muchísimo.

      Este verano cuando hice el Advanced en Koh Tao (Tailandia) todo fue mucho mejor. Al principio no iba tampoco entusiasmada, pero hice cuatro o seis inmersiones de recreo y después me animé con el curso. Llegué a bajar 31 metros y supertranquila. De nuevo, lo bonito del sitio y el equipo de IHASIA me ayudaron un montón, pero creo que también hizo mucho el no tener prisas, respetar mis tiempos y estar un poco más segura de lo que estaba haciendo. Para mi ahí está la clave, en no forzar.

      Espero que la próxima vez lo cojas con más ganas y, sobre todo, más convencida. Yo soy una novata con unas cuantas inmersiones (tampoco muchas) y estoy deseando meterme al agua otra vez. ¡A ver cómo se da en Cantabria! 😀

      Un saludo y mucha gracias por tu comentario.

        1. De nada Gloria. Y totalmente de acuerdo, en la vida hay que arriesgar y más en estas cosas. Lo peor que puede pasar es que no nos guste y tengamos que parar. Ya está. Mira tú que grave teniendo en cuenta todo lo que podemos ganar 😉

  2. Botella por dios, botella.
    me duelen los ojos de leer bombona tantas veces, las bombonas para el butano, el aire lo metemos en botellas.
    por otro lado el OWD te certifica como buceador completamente autónomo, no hace falta bucear con instructor ni con DM ni nada de nada, con otro simple OWD ya puedes bucear, otra cosa es que no se recomiende mucho, pero no hace falta ningún tipo de supervisión mas que la de tu propio compañero.

    saludos y buen azul

    1. Perdoname Igor, solo era una pequeña Open Water intentando sobrevivir a la experiencia cuando escribí este artículo. No te enfades conmigo anda, te prometo que después de tu ‘bronca’ nunca más volveré a escribir ‘bombona’ cuando quiera decir ‘botella’. ¿Amigos? 😉

  3. ¡MUY buenos días Cristina!
    Me voy en Septiembre una semanita a Malta, y he llegado a tu blog buscando info sobre el curso de Open Water… ya he echo un par de bautismos, y ahora quiero aventurarme con el título. Sabiendo que lo sacaste en una semana me alivia mucho!
    También me preocupa no saber tan bien inglés como para enterarme de clases tan técnicas sobre un tema del que para nada domino en inglés… y me gustaría saber mas o menos cuantas horas invertías al día en el cursillo, porque iré con mi mejor amiga, y mientras yo, según ella “hago mis cosas de sirena bajo el mar” ella se limitará a volver bien bronceada a la meseta hispánica. Asique no quisiera dejarla sola más tiempo del debido.
    Y otra cosa que me interesa es eso de que te hicieron un horario personalizado con tus tiempos de la semana que ibas a pasar en la isla, y la opción de sacar una parte teórica por internet y ¡en castellano!
    Siento acribillarte con tanta pregunta…pero esque era necesario jajaja
    MIL millones de gracias por adelantado, tu post ha sido muy interesante y servicial!

    1. ¡Hola Marisol!

      Lo primero, ¡enhorabuena por aventurarte con el buceo! Ya verás como te va a encantar (y seguro que sufres menos que yo haciendo el curso. Luego cuando hice el segundo y cuando seguí buceando después me di cuenta de que mereció mucho la pena).

      Y lo segundo, mi recomendación es que te pongas en contacto directamente con la escuela. Escríbeles un e-mail, diles que vas de mi parte y cuéntales esto que me has contado a mi. Diles si es posible hacer el curso teórico a distancia como hice yo (hay una plataforma de PADI, entiendo que en principio no es ningún problema y así puedes hacerlo en castellano. Yo metí bastantes horas, pero porque yo soy torpe y me lo quería aprender todo). Así, podrías llegar a Malta con el curso hecho y en Malta solo tener que hacer las inmersiones (con lo que te queda más tiempo para descansar, visitar, o lo que quieras). Además, como ya tienes el curso teórico hecho en castellano, será más fácil entender las cosas que tienes que entender en inglés y, por suerte, como el buceo es bajo el agua, ¡mucho es por gestos! 😀 Otra opción es que leas todo lo que puedas del curso teórico y que, si tienes alguna duda se la preguntes a ellos y ya en Malta acabes el curso teórico. Eso como tu veas. Yo, adelantaría lo más posible.

      Y lo dicho, ponte en contacto con la gente de Water Colours Diving Centre y cuéntales la situación. Seguro que están encantados de echarte un cable. Son realmente encantadores y su escuela esta en Sliema (entre Valetta y Paceville), en el mismo mar por lo que las inmersiones las haces en el mar (aunque hay piscinas para hacer los ejercicios y practicar, e incluso una piscina de agua confinadas con pececillos :D) . A mi me encanto y estuve muy contenta, repetiría con ellos seguro 😉

      Espero que te vaya muy bien. ¡Ánimo! ¡Tú puedes guapa! 🙂

  4. Hola cristina!
    Hace un tiempo hice este curso pero no pude certificarme porque no pude sacarme la mascara debajo del agua ? al quitarme la mascara se me mete agua por la nariz y siento que me ahogo.
    Algun consejo?

    1. Que te relajes Karla, es lo único que puedes hacer. Yo tenía pánico a esa prueba porque pensaba que se me iba a meter el agua por la nariz y que iba a morir, pero en realidad es una tontería. Tu te relajas un poco, respiras hondo, te quitas las gafas, te las pones, miras para arriba, aprietas con el dedo arriba, y echas aire por la nariz. Y ya está. Y sale. Sé que no parece tan fácil (a mi me parecía imposible), pero ahora lo hago con naturalidad. Es tu mente, no tu cuerpo. Mientras no inspires por la nariz no te va a entrar agua. Y recuerda que no te vas a ahogar, ¡tienes el respirador en la boca, sigues respirando todo el rato!!! Así que mi consejo es que te tranquilices, que todo el mundo puede hacerlo. Hasta yo, así que seguro que tú también. Animo y, ¡a por ello!

  5. Hola Cristina. He estado dos veces en Malta y desde entonces tengo la idea de hacer el Open Water Diver allí, porque estoy enamorado de la isla, de sus playas, de su agua cristalina, de su clima, de su belleza natural… (y porque me encanta el agua, y nadar, y bucear a la vieja usanza). Tu blog me ha animado a querer hacerlo ya este verano (o incluso este invierno!). Muchas gracias por relatar tu experiencia!

    1. Qué alegría me das Javier. La verdad es que Malta es muy buen sitio para aprender a bucear porque tiene buen tiempo, buenas aguas y buenos instructores (y las tres cosas son muy importantes, sobre todo al principio). Seguro que te va muy bien 😉 Abrazo grande.

  6. Hola cristina!
    Hace un tiempo hice este curso pero no pude certificarme porque no pude sacarme la mascara debajo del agua ? al quitarme la mascara se me mete agua por la nariz y siento que me ahogo.
    Algun consejo?

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