Belice no es solo una canción de Love of Lesbian

Aves en el Caribe de Belice

Belice no es solo una canción de La noche eterna, los días no vividos de Love of Lesbian. Es además un país tan joven que aún está aprendiendo a beber cerveza. Independiente de Reino Unido desde septiembre de 1981, lo pueblan más de 300.000 personas y casi infinitos árboles. Según el Banco Mundial tiene un producto interior bruto (PIB) de 1.624 mil millones dólares –el PIB de España es de 1.404 billones de dólares–. Según la Organización Mundial de la Salud un ingreso nacional bruto per cápita (INB) de 8 –el INB de España es 33–. Según Charlton el conductor la semana pasada “la carretera se inundó y estaba llena de serpientes” –se desconocen los datos de la semana pasada sobre la ocupación reptil en las carreteras españolas–.

Belice, que solo lleva z cuando se escribe en inglés, es un lugar asilvestrado en el mejor sentido de una palabra, ese que evoca lo natural, lo fuerte y el carácter. A pesar de estar permitiendo el establecimiento de numerosos resorts anglo-occidentales en sus costas, no parece haber sido corrompido aún por los vicios que conlleva el turismo de masas. Paseando por Ciudad de Belice, la urbe más grande del país a pesar de haber perdido la capitalidad tras el paso de un huracán que en los 60 se cepilló buena parte de sus edificios –la capital  es ahora Belmopán–, una se siente observada con curiosidad, no como si fuese un euro con patas.

Xunantunich, uno de los yacimientos arqueológicos mayas más importantes de Belice

Xunantunich, uno de los yacimientos arqueológicos mayas más importantes de Belice

Xunantunich, uno de los yacimientos arqueológicos mayas más importantes de Belice

Belice tiene una importante herencia maya aunque la publicite con menos gracia que México, Guatemala, El Salvador y Honduras, el resto de los integrantes del exclusivo club indígena prehispánico. Los yacimientos arqueológicos de El Caracol y Xunantunich son los más estudiados. Ambos se encuentran en el distrito de Cayo y ambos están a una distancia razonable de Tikal (Guatemala), uno de los vestigios más relevantes hasta ahora hallados sobre la milenaria cultura mesoamericana.

Xunantunich [arriba en imágenes] da buena cuenta del estado en que se encuentra el sector turístico-cultural de Belice: se puede visitar el yacimiento solo o con guía y se puede subir a los edificios por los edificios. Sus estructuras milenarias no cuentan con protecciones, escaleras añadidas ni ningún otro mecanismo para evitar que la acción humana las deteriore. En esas están en estos momentos.

Bañarse en el Caribe de Belice.

Hacer esnorquel en el Caribe de Belice.

Belice es también una de las vértebras del Sistema Arrecifal Mesoamericano, la segunda columna de coral más grande del mundo, solo por detrás de la Gran Barrera de coral australiana. Un sueño para buceadores pro y esnorqueladores casual integrado en el Sistema de Reservas de la Barrera de Arrecife de Belice, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1996 y Patrimonio de la Humanidad en Peligro en 2009 debido al preocupante blanqueamiento de casi la mitad de su coral. La contaminación, el turismo, el tráfico marítimo, la pesca, los huracanes y la subida de las temperaturas oceánicas someten al coral a tanto estrés que se está quedando pálido, literalmente.

Disgustos a parte sin ánimo de frivolizar, el punto más famoso del Sistema de Reservas de la Barrera de Arrecife de Belice es el Great Blue Hole, una suerte de agujero negro marino con una boca de 300 metros de diámetro y más de 100 de profundidad que el oceanógrafo francés Jacques-Yves Cousteau incluyó en su top ten del buceo mundial. Te sumerjas en él o no, la postal resulta cuanto menos impactante, sobre todo si tienes la suerte de contemplarla desde el aire.

Isla Bread and Butter. Caribe de Belice.

Isla Bread and Butter. Caribe de Belice.

Belice puede presumir de Caribe inmaculado al sur si uno se aleja de la costa. En las playas de Hopkins –al menos cuando yo pasé por allí, al comienzo de la temporada de lluvias– había más palos y botellas que corales y estrellas de mar. De hecho, los primeros se encontraban en cantidades industriales, los segundos solo los pude imaginar.

Ahora, los amaneceres que regalan los arenales de la pequeña villa de Hopkins –e imagino que buena parte de los arenales del resto de un país que mira al este– son perfectos. Si las nubes no se levantan rebeldes, cuenta con un sol inmenso y redondo despuntando por el horizonte a primera hora de la mañana. El agua, la brisa, el sonido de las palmeras y un sutil halo naranja envolviéndolo todo. ¿Se te ocurre mejor forma de espabilar?

Amanecer en Hopkins, en el Caribe de Belice.

Amanecer en Hopkins, en el Caribe de Belice.

Belice resulta un interesante cóctel de etnias que conviven juntas pero no revueltas, cada una en su comunidad. Las más importantes son la mestiza (resultado del cruce entre maya y español; el ‘maya solo’ es raro si no inexistente, las enfermedades traídas por los españoles terminaron con casi el cien por cien de la población autóctona); la criolla (descendientes de esclavos de piel azabache que fueron explotados en la industria de la madera); y la garífuna (producto de la mezcla entre nativo caribeño y negro africano). También hay europeos blancos –o rosas, o achicharrados, depende un poco del tipo de la región de origen– y otros extranjeros venidos de puntos varios del planeta. Hay quien dice que Belice habla en inglés, sueña en español y tiene pesadillas en maya.

Pero no son estos los únicos habitantes de la relativamente salvaje Belice. Este país lo habita también una relevante población menonita, una suerte de amis que viven a su rollo en las antiguas tierras británicas, así como un sin fin de iglesias de todo tipo y condición, a cada cual con nombre más estrafalario y fachada más fosforita que la anterior.

Ciudad de Belice.

Ciudad de Belice.

Según el amable y comedido Chef Rob, alma del Chef Rob’s Gourmet Café, parte de estas iglesias hacen un trabajo fantástico al poner el énfasis en la necesidad y el interés de los beliceños por encima de su evangelización, otras no. “Belice es un lugar en el que todavía se puede marcar una diferencia”, opina el cocinero que prepara la mejor bullabesa caribeña que he probado en la vida.

Marcar la diferencia es una de las razones por las que Rob, holandés de nacimiento, decidiera quedarse en estas tierras y abrir un restaurante. Su menú varía a diario en función de la oferta del producto local, y asegura que prácticamente ninguno de los ingredientes que cocina tiene más de 30 millas de distancia. Su tripulación, tan autóctona como sus platos, tienen una educación exquisita y siempre una amplia sonrisa. Parece feliz, cree estar a las órdenes del mejor capitán de Belice. Puede que sea así.

Chef Rob's Gourmet Cafe. Caribe de Belice.

Bullabesa caribeña. Una de las especialidades del Chef Rob's Gourmet Cafe. Caribe de Belice.

Si buscas un Cancún no vayas a Belice, vete a Cancún. Vete a Belice si quieres explorar un país que comienza a abrirse al turismo de aquella manera, un sitio en el que las bicis son el vehículo más popular y las casitas del común coloridamente endebles. Vete a Belice si te apetece recorrer kilómetros de carretera entre exuberante vegetación, si circular por pistas de tierra batida no te pone de mal humor, y si un hombre en moto con una desbrozadora te da más risa que miedo. Vete a Belice si quieres ver tapires o jaguares, pescar con anzuelo y sedal, o disfrutar viendo la vida pasar.

Belice, o al menos el Belice que yo vi durante poco más de tres días –tiempo ridículo para conocer un país–, es un territorio humilde pero con personalidad que hará las delicias del turista aventajado y el aventurero cómodo que busque algo salvaje (pero no del todo) o quiera huir del Caribe mainstream. Un territorio que afrontar sin grandes expectativas ni exigencias y, sobre todo, mucha paciencia.

Bicis y motos en una carretera de Hopkins, Belice.

Para saber más sobre Belice, CONSULTA ON LINE O DESCÁRGATE GRATUITAMENTE LA GUÍA DE BELICE QUE HE CREADO EN MI NUBE. En ella encontrarás la mayor parte de los rincones que visité durante mi estancia en este caribeño país con direcciones, teléfonos y fotos. ¡Disfrútala!


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