10 imágenes y 10 historias de Túnez, el Sahara y alguna cosa más

Nunca pensé que el Sahara pudiera tener tantas caras. Me lo imaginaba como lo había descrito Antoine de Saint-Exupéry: de arena clara, sin agua, infinito. Y este Sahara existe, como existen otros más.

De mi paso por Túnez me apetece compartir estas diez imágenes y sus respectivas historias. Me quedo para mi las aventuras y buenos ratos compartidos con Ignacio, Adrián, Miguel y Guille, los amigos con quien tuve el placer de descubrir este pequeño gran país del norte de África en el que en ningún momento pude oler revolución.

Dunas del desierto del Sahara en el Ksar Ghilane (Tunez)El desierto en el que aterrizara Le Petit Prince pude verlo en la zona de Ksar Ghilane, allá donde las dunas de arena fina se extienden hasta donde la vista alcanza. Su belleza en vivo y en directo es tan indiscutible como sobrecogedora. Señores, señoras, si visitan el Erg Oriental encontrarán el Sahara que siempre soñaron. Si lo hacen a primera hora será fácil que se crucen con una caravana de camellos.

Oasis de Chebika, montañas del Jebel el Negueb (Túnez)El Oasis de Chebika, en las montañas de Jebel el Negueb, es de manual: pequeño, redondo y rodeado de palmeras. Su sola visión hace que apetezca el baño aunque no es algo recomendable por cuestiones de respeto (estos depósitos de agua son utilizados para el abastecimiento de la población). Lo mejor que se puede hacer por allí es dar un paseo entre laguillos, fuentes y cascadas. Si uno tiene espíritu aventurero que se anime con una ruta entre los no demasiado altos picos de la región, mejor a primera hora para evitar acabar tostado bajo el sol.

Bella Jedi en las ruinas de Tatooine. Desierto del Sahara (Túnez)Si quieres es vivir una experiencia de desierto friki agarra el 4 x 4 y pon rumbo a Tatooine, uno de los planetas más famosos de La Guerra de las Galaxias. Abandonados a su suerte en mitad del desierto se encuentran los restos de este decorado de Star Wars. Por ellos uno puede pasearse como jedi por su casa. Para que voy a negarlo, yo disfruté como una enana con esta excursión.

Ciudad oasis de Tozeur, de estilo mudéjar (Túnez)Pero en el desierto Sáhara no solo habitan bereberes y algún que otro morador de las arenas. También existen ciudades-oasis como la de Tozeur, una exquisita urbe muy geométrica de estilo mudejar construida a base de ladrillos. Disfruta pierdiéndote entre las sombras de sus callejuelas y colándote en el estudio de la pintora ‘Rouda’ Bribech o la casa de la poetisa Kchchlim Souad, hoy Museo del Arte y la Tradición.

Cañón de Tamerza, visión marciana (Túnez)He aquí la sorprendente vista que ofrece el Cañón de Tamerza, un lugar tan árido y rojizo que no es de extrañar que a muchos recuerde a Marte. Tamerza, conocida por los romanos como Ad Turres, tiene el oasis de montaña más grande del país y se encuentra a tan solo seis kilómetros de Midas, haciendo frontera con Argelia.

lago salado de Chott El Djerit, a los pies de la cordillera del Atlas (Túnez)Nadie me había contado que en Túnez existe un inmenso mar de sal que lleva por nombre lago salado de Chott El Djerit. Una inmensidad blanca en la que no es difícil cortarse los pies si uno no anda calzado, en la que las piezas de cristal se hacen sólidas en la superficie de forma natural. Una carretera lo parte en dos y permite atravesarlo. A lo lejos, más allá de este océano sin agua, cualquier buen observador será capaz de avistar la basta cordillera del Atlas.

Laguna de la isla de Djerba (Túnez, África)La isla de Djerba está unida al continente por una vieja calzada de siete kilómetros. En ella se han establecido infinidad de artesanos de la arcilla, los metales y las telas, además de una de las sinagogas más ortodoxas del mundo. También esta agradable laguna en la que a diaro se congragan multitud de pescadores para preparar redes y aparejos con los que volver del mar con un montón de peces que subastar en el Zoco de Souk Erbaa.

Atardecer en el predesierto del Sahara tipo sabana (Túnez)En el llamado predesierto del Sahara atardece con una rapidez inusual. Inusual para lo que yo estoy acostumbrada. Allí sin previo aviso el astro rey comienza a descender veloz volviendo el cielo rojo, naranja, amarillo y, de repente, todo oscuro. Incluso aunque se trate de una sabana con feos arbustillos y triste vegetación la visión es inolvidable. Ojo con los escopiones, están escondidos pero están.

Ciudad de Sidi Bousaid, muy cerca de la capital de Tunez (Túnez)Las casitas de la ruidosa y turística Sidi Bousaid me devolvieron por un instante a Asilah, una pequeña joya atlántica de la costa marroquí. Su color no es casual: desde 1920 los vecinos están obligados por ley a pintar sus viviendas de blanco a excepción de puertas, ventanas y rejas que tienen que ir en azul clarito. Esta arquitectura blanquiazul combinada con los tonos caprichosos del Mediterrano es un placer para la vista aunque, personalmente, no me agrada que sea por imposición.

Ruinas de la ciudad cartaginesa de Cartago (Túnez)Ninguna visita es completa a Túnez si uno deja de visitar Cartago, la mítica ciudad de origen fenicio que vio nacer a Aníbal, uno de los más célebres estrategas militares que ha dado la historia. Cuenta la leyenda que fue fundada por Dido quien, por acción de Cupido, acabó siendo amante de Eneas durante su Odisea para volver a Ítaca. Patrimonio de la Humanidad desde el año desde 1929, hoy sus ruinas siguen siendo de paso casi obligado para todos los turistas que tienen a bien acercarse hasta el país que vio nacer la llamada Primavera Árabe.

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VIDEO: Túnez, escenario de Star Wars y mucho más, por @mola_viajar

Recorriendo el desierto de Túnez, por @mola_viajar

Cruzando el desierto de Túnez, por @iizquierdo

2 comentarios en “10 imágenes y 10 historias de Túnez, el Sahara y alguna cosa más

  1. Qué cosa bonita estas imágenes! Me flipan, Cristina. Tengo una gran cuenta pendiente con África, y en algún momento tendré que saldarla. Aún no sé si empezaré por Marruecos, Egipto, Túnez, Senegal, Namibia, Kenia o Sudáfrica, jajaja, pero alguno tiene que caer, porque me atraen muchísimo.
    Sin duda Túnez tiene una pinta buenísima y la ruta por el desierto me encantaría hacerla. También ver ese atardecer en el pre-desierto y esas casitas blancas de Sidi Bousaid, que tanto me recuerdan a las de las islitas griegas ^^

    1. Gracias Eva. La verdad es que a mi esta zona me mola mucho aunque me da mucho respeto ir solo chicas (soy una cagueta). Túnez me sorprendió mucho además porque lo vi extremadamente tranquilo, casi sin policía… Y fui relajadísima porque llevaba ‘cuatro maridos’ xD